jueves, 10 de mayo de 2012


La Idea de Ciencia brota de las ciencias positivas en cuanto estas son instituciones históricas y 
culturales relativamente recientes. Desde este punto de vista es innegable (es decir, no es opinable) 
que la idea de ciencia no es una idea eterna, que pueda considerarse como contenido permanente 
del mundo, a la manera como el Sol, en el mapa mundi de Aristóteles, se presentaba como un 
contenido permanente y eterno de un mundo también eterno. Pero las ciencias no son eternas, sino 
que son ellas mismas configuraciones históricas